
Este majestuoso acebuche milenario es uno de los árboles más singulares de España.
Con un perímetro de tronco de 10 metros, más de 15 metros de altura y 24 metros de copa, este coloso natural sigue mostrando una vitalidad imponente, simbolizando la resistencia y adaptabilidad de esta especie en la comarca de Sierra de Cazorla.
Su espectacular porte y su forma única, con una imponente rama lateral, dibujan una estampa inconfundible: un tronco de enorme volumen recorrido por múltiples vetas entrelazadas que transportan la savia hacia sus poderosas ramas principales, también de gran diámetro y antigüedad.
Su propietario, Juan Manuel Melero, lo cuida con esmero mediante podas selectivas que eliminan ramas secas y favorecen la entrada de luz, asegurando así su equilibrio y conservación.
La recolección se realiza de forma manual y tradicional. Para acceder a las zonas más altas se emplean escaleras, y las aceitunas se recogen mediante ordeño o con peines manuales, siempre con el máximo respeto. Bajo el árbol se colocan mantones que protegen la calidad del fruto.
A pesar del paso del tiempo, mantiene una vitalidad excepcional y continúa siendo sorprendentemente productivo, con cosechas anuales de entre 800 y 900 kg de aceituna -un olivo normal produce entre 50 y 150 kg-.
De ellas se obtiene un Aceite de Oliva Virgen Extra único, de aroma y cualidades extraordinarias, reflejo de la singularidad de este coloso natural.
Elegido Mejor Olivo Monumental de España en 2023 por la Asociación Española de Municipios del Olivo.