
Los primeros pobladores de La Iruela surgen a partir de la Edad del Cobre y del Bronce, en el III milenio a. C., pero no es hasta los siglos VIII-X cuando surge la primera aldea islámica con función de alquería.
En época almohade, en el siglo XII, hay un crecimiento de población y se construye una muralla alrededor de la alquería, formándose una fortaleza defendida por un jefe local junto a sus tropas.
En 1231, La Iruela es conquistada por el ejército del arzobispo de Toledo, Rodrigo Ximénez de Radam, pasando a formar parte del Adelantamiento de Cazorla.
En 1256 pasará a ser aldea de Cazorla hasta 1378, cuando logra la independencia y se reforma el castillo, destacando la construcción de la Torre del Homenaje.
En los siglos XVI y XVII habrá un notable crecimiento económico y demográfico del municipio, construyéndose la Iglesia renacentista de Santo Domingo de Silos, a los pies del castillo.
Fue incendiada en 1810 por el ejército napoleónico durante la Guerra de la Independencia.
En 1985, La Iruela es declarada Conjunto Histórico-Artístico; en 2013, el conjunto es declarado Bien de Interés Cultural; y en 2020, La Iruela es declarada Municipio Turístico de Andalucía.
Un legado histórico. Desde la época romana hasta la época del Adelantamiento de Cazorla, pasando por los siglos en los que vivieron en nuestro territorio los árabes, el olivo ha colonizado estas laderas.
Lo que ves no es solo agricultura, es un paisaje cultural tallado por muchas generaciones.
Aquí la recolección de la agricultura es un reto. A diferencia de las zonas de la campiña, en La Iruela los olivos crecen en fuertes pendientes, donde la recolección sigue trabajándose con esfuerzo y manualmente, desafiando a la gravedad.
Nuestros olivos son mayoritariamente de variedad Picual. El clima de montaña y la altitud dotan a este aceite de una personalidad única: más intenso, aromático y cargado de antioxidantes naturales.
En La Iruela, aunque la variedad predominante es la Picual, la zona es famosa por ser la cuna de la variedad Royal. Produce un aceite de oliva virgen extra —AOVE— más suave, dulce y frutado, con aromas a manzana madura y almendra, de color verde intenso.
Un aceite autóctono, exclusivo y de alto valor.
Este "mar de plata", como lo conocían los romanos, actúa como una barrera natural contra la erosión y es el refugio de la biodiversidad que rodea al Parque Natural.
Cuidar estos árboles es proteger nuestra historia y nuestra tierra.
El Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas es un paraíso ornitológico destacado por sus rapaces, incluyendo el quebrantahuesos, buitre leonado, águila real, perdizera, calzada y culebrera.
También alberga alimoche, mirlo acuático y el raramente visto ruiseñor pechiazul.
Muchos de los olivos que ves frente a ti tienen más de 200 años, superando muchos los 500 y algunos incluso los 1.000 años, habiendo sobrevivido a inviernos extremos y veranos de fuego, custodiados siempre por la silueta del castillo.