Información general
Dificultad:
Baja
Distancia:
1,95 km
Duración estimada:
1 hora ida y vuelta
Altitud (aprox.):
105 m
Superficie:
Pista
Descripción corta
Este sendero experiencial del olivo en Castillo de Locubín parte del parque municipal y recorre un paisaje donde el entorno urbano va dando paso al inmenso mar de olivos característico de la Sierra Sur de Jaén. La ruta conduce hasta el emblemático Olivo de la Zarza, declarado Monumento Natural y Árbol Singular de Andalucía, un ejemplar centenario rodeado de leyendas populares que lo vinculan a antiguos tratantes de ganado y a la historia agrícola del municipio. A lo largo del recorrido, el visitante descubre no solo la belleza del paisaje olivarero, sino también la identidad cultural y tradicional de Castillo de Locubín, conocido por sus cerezas, sus calles serranas y su valioso patrimonio natural e histórico.
Descripción
Este sendero experiencial del olivo, integrado dentro del proyecto OleotourJaén, comienza en el parque municipal de Castillo de Locubín, un acogedor municipio situado entre sierras y mares de olivos que conserva la esencia más auténtica del interior de Jaén. Conocido por su tradición agrícola y por la calidad de sus cerezas, uno de los productos más emblemáticos de la localidad, Castillo de Locubín sorprende además por su ambiente tranquilo, sus calles encaladas y el entorno natural que lo rodea. Antes de iniciar la ruta, merece la pena pasear por el casco urbano y descubrir algunos de sus rincones más destacados, como la Iglesia de San Pedro Apóstol, sus miradores naturales hacia la Sierra Sur o las pequeñas plazas y calles donde aún se respira el carácter tradicional de los pueblos serra…
Este sendero experiencial del olivo, integrado dentro del proyecto OleotourJaén, comienza en el parque municipal de Castillo de Locubín, un acogedor municipio situado entre sierras y mares de olivos que conserva la esencia más auténtica del interior de Jaén. Conocido por su tradición agrícola y por la calidad de sus cerezas, uno de los productos más emblemáticos de la localidad, Castillo de Locubín sorprende además por su ambiente tranquilo, sus calles encaladas y el entorno natural que lo rodea. Antes de iniciar la ruta, merece la pena pasear por el casco urbano y descubrir algunos de sus rincones más destacados, como la Iglesia de San Pedro Apóstol, sus miradores naturales hacia la Sierra Sur o las pequeñas plazas y calles donde aún se respira el carácter tradicional de los pueblos serranos.
Desde el parque municipal, el sendero abandona progresivamente el núcleo urbano avanzando junto al límite del polígono industrial y discurriendo de forma paralela a la carretera JA-4305. El recorrido permite observar cómo el paisaje urbano va dejando paso poco a poco al territorio del olivar, donde las suaves lomas cubiertas de olivos comienzan a dominar el horizonte.
A medida que avanzas, el camino conduce hasta uno de los grandes tesoros naturales y etnográficos del municipio: el Olivo de la Zarza, catalogado como Monumento Natural y Árbol Singular de Andalucía. Para acceder hasta este monumental ejemplar es necesario cruzar la carretera, por lo que se recomienda extremar la precaución durante este tramo del recorrido.
Al llegar junto al olivo, el visitante se encuentra frente a un auténtico gigante vivo cargado de historia, leyenda y memoria popular. Según cuentan los vecinos de Castillo de Locubín, transmitiendo la historia de generación en generación, hace muchos años toda esta zona conocida como la Era de la Zarza estaba dedicada al cultivo de cereal y servía como espacio de trilla durante las cosechas. Con la llegada de la feria local, los tratantes de ganado que acudían al municipio se instalaban aquí junto a sus animales, clavando gruesas estacas en el suelo para atar mulos y burros.
Cuenta la tradición que, tras una fuerte tormenta de finales de verano, aquellos comerciantes abandonaron apresuradamente el lugar dejando algunas de las estacas olvidadas en la tierra. Una de ellas arraigó inesperadamente y comenzó a crecer hasta convertirse, con el paso de los siglos, en el impresionante Olivo Grande que hoy podemos contemplar.
En el municipio aseguran que pertenece a una variedad conocida como “negro”, posiblemente relacionada con el Nevadillo Negro, una variedad autóctona especialmente resistente y poco frecuente en esta comarca. Nadie sabe con exactitud cuántos años tiene este árbol monumental, aunque muchos creen que supera ampliamente los doscientos años de antigüedad.
Su enorme tronco, las cicatrices del tiempo y las grandes ramas que aún conserva reflejan la fuerza y resistencia de un árbol que ha sobrevivido a generaciones enteras de agricultores, temporales y cambios en el paisaje. Antiguamente era todavía más grande, aunque durante las últimas décadas varias ramas se han desgajado debido al paso del tiempo y al viento. Incluso así, en años de buena cosecha llegó a producir más de 600 kilos de aceitunas.
Los datos técnicos sobre su altura, perímetro y singularidad aparecen recogidos en el inventario “Árboles y Arboledas Singulares de Andalucía: Jaén”, publicado por la Junta de Andalucía, reconociendo oficialmente el enorme valor natural y patrimonial de este ejemplar único.
Recorre este sendero con calma, escucha las historias que aún sobreviven entre los olivares y prepárate para encontrarte con un árbol que no solo forma parte del paisaje, sino también de la memoria viva de Castillo de Locubín.
Desde el parque municipal, el sendero abandona progresivamente el núcleo urbano avanzando junto al límite del polígono industrial y discurriendo de forma paralela a la carretera JA-4305. El recorrido permite observar cómo el paisaje urbano va dejando paso poco a poco al territorio del olivar, donde las suaves lomas cubiertas de olivos comienzan a dominar el horizonte.
A medida que avanzas, el camino conduce hasta uno de los grandes tesoros naturales y etnográficos del municipio: el Olivo de la Zarza, catalogado como Monumento Natural y Árbol Singular de Andalucía. Para acceder hasta este monumental ejemplar es necesario cruzar la carretera, por lo que se recomienda extremar la precaución durante este tramo del recorrido.
Al llegar junto al olivo, el visitante se encuentra frente a un auténtico gigante vivo cargado de historia, leyenda y memoria popular. Según cuentan los vecinos de Castillo de Locubín, transmitiendo la historia de generación en generación, hace muchos años toda esta zona conocida como la Era de la Zarza estaba dedicada al cultivo de cereal y servía como espacio de trilla durante las cosechas. Con la llegada de la feria local, los tratantes de ganado que acudían al municipio se instalaban aquí junto a sus animales, clavando gruesas estacas en el suelo para atar mulos y burros.
Cuenta la tradición que, tras una fuerte tormenta de finales de verano, aquellos comerciantes abandonaron apresuradamente el lugar dejando algunas de las estacas olvidadas en la tierra. Una de ellas arraigó inesperadamente y comenzó a crecer hasta convertirse, con el paso de los siglos, en el impresionante Olivo Grande que hoy podemos contemplar.
En el municipio aseguran que pertenece a una variedad conocida como “negro”, posiblemente relacionada con el Nevadillo Negro, una variedad autóctona especialmente resistente y poco frecuente en esta comarca. Nadie sabe con exactitud cuántos años tiene este árbol monumental, aunque muchos creen que supera ampliamente los doscientos años de antigüedad.
Su enorme tronco, las cicatrices del tiempo y las grandes ramas que aún conserva reflejan la fuerza y resistencia de un árbol que ha sobrevivido a generaciones enteras de agricultores, temporales y cambios en el paisaje. Antiguamente era todavía más grande, aunque durante las últimas décadas varias ramas se han desgajado debido al paso del tiempo y al viento. Incluso así, en años de buena cosecha llegó a producir más de 600 kilos de aceitunas.
Los datos técnicos sobre su altura, perímetro y singularidad aparecen recogidos en el inventario “Árboles y Arboledas Singulares de Andalucía: Jaén”, publicado por la Junta de Andalucía, reconociendo oficialmente el enorme valor natural y patrimonial de este ejemplar único.
Recorre este sendero con calma, escucha las historias que aún sobreviven entre los olivares y prepárate para encontrarte con un árbol que no solo forma parte del paisaje, sino también de la memoria viva de Castillo de Locubín.
Descargar ruta (GPX / KML / KMZ)
Ubicación en el mapa
Leyenda del mapa
Recorrido
Inicio
Fin
Waypoint
Punto de interés
Lugar de paso
Parque municipal de Castillo de Locubín · castillo-de-locubin
Esfuerzo y perfil
Tramos por superficie
Asfalto
0 m
Pista
1.947 m
Sendero
0 m
Cañada
0 m
Señalización y cartografía
Accesibilidad: Caballo, a pie y bicicleta
Cartografía: Cartografía ráster del IGN a distintas escalas.
Señalización: Sí (tras obra)
Información últil para el visitante
Recomendaciones
Además de los sitios de interés del sendero (Localizaciones en descargas de WAYPOINTS y TRACKS), Castillo de Locubín cuenta con un interesante patrimonio histórico y cultural ligado a su pasado agrícola y serrano. Entre los lugares más destacados se encuentra la Iglesia de San Pedro Apóstol, principal templo del municipio y uno de sus edificios más emblemáticos. También sobresalen la Ermita del Rocío y distintos miradores naturales desde los que se contemplan espectaculares vistas de la Sierra Sur y del paisaje olivarero. Castillo de Locubín también es conocido por sus fiestas y tradiciones vinculadas a la agricultura, especialmente la Fiesta de la Cereza, uno de los eventos más representativos del municipio y de toda la comarca.
Zonas recreativas cercanas
Parque Municipal, polideportivo municipal, piscina municipal, Vía Verde del Aceite y miradores hacia la Sierra Sur
Otros datos de interés
Tipo de sendero: Lineal. Ida y vuelta
Términos municipales: Castillo de Locubín
MIDE: severidad=1, itinerario=1, desplazamiento=1, esfuerzo=1
Tramos: asfalto=0 m, pista=1.947 m, senda=0 m, vía pecuaria=0 m
Desnivel: ascendente=105 m / descendente=105 m
Accesibilidad: Caballo, a pie y bicicleta
Cartografía: Cartografía ráster del IGN a distintas escalas.
Señalización: Sí (tras obra)
Términos municipales: Castillo de Locubín
MIDE: severidad=1, itinerario=1, desplazamiento=1, esfuerzo=1
Tramos: asfalto=0 m, pista=1.947 m, senda=0 m, vía pecuaria=0 m
Desnivel: ascendente=105 m / descendente=105 m
Accesibilidad: Caballo, a pie y bicicleta
Cartografía: Cartografía ráster del IGN a distintas escalas.
Señalización: Sí (tras obra)